Un proyecto construido alrededor del rosado
Desde la época romana, el sur de León ha sido tierra de viñedos. Las rutas históricas y la tradición agrícola consolidaron la vid como cultivo esencial, mantenido durante siglos por agricultores y monasterios.
En este paisaje austero de clima continental, donde priman suelos arenosos y arcillosos, con algo de limos y canto rodado, la vid madura lentamente.
Trapera nace de una idea muy concreta: dedicar todo un proyecto para que el rosado sea el protagonista. Para ello, en Margón trabajamos la mayor superficie de viñedo centenario de la D.O. León, cultivado históricamente para la elaboración de rosados de Prieto Picudo.
Todo nuestro trabajo —el viñedo, la zona, la elaboración y la forma de entender el vino— ha estado enfocado en conseguir el mejor rosado de cepas centenarias.
Trapera es el resultado de unir todo lo anterior, junto a los mejores métodos de elaboración bajo la dirección del enólogo Raúl Pérez.
Prieto Picudo y Albarín
Trapera nace de la combinación de las dos variedades más representativas de la D.O. León: Prieto Picudo y Albarín.
La Prieto Picudo, cultivada a ras de suelo en cepas rastreras, aporta estructura, frescura y carácter. Sus racimos compactos y su cultivo a ras de suelo la convierten en una variedad única.
El Albarín añade notas florales y frutales, además de una acidez natural que aporta equilibrio y viveza.
La unión de ambas variedades da lugar a un rosado equilibrado, persistente, con buen cuerpo, buena acidez y ligeros toques amargos.